~Anónimo
Yo me quería casar
con un chiquito barbero
y mis padres me querían
monjita del monasterio.
Una tarde de verano
me sacaron de paseo
y al revolver una esquina
estaba el convento abierto.
Salieron todas las monjas
todas vestidas de negro
me agarraron de la mano
y me metieron adentro.
Me empezaron a quitar
los adornos de mi cuerpo:
pulseritas de mis manos,
anillitos de mis dedos,
pendientes de mis orejas,
mantilla de tafetán
y jubón de terciopelo.
Lo que más sentía yo
era mi mata de pelo.
Anónimo (español, cantado en México). En: Vicente T. Mendoza, Lírica infantil de México. 1ª. edición, 1951; FCE, 1980.