~Anónimo
Viendo una dama que un galán moría
padeciendo por ella gran tormento,
concertó de metelle en su aposento
para poner remate en su porfía.
Veniendo pues el concertado día
o por mucha vergüenza, o por contento,
no pudo alzar cabeza el instrumento
para los dos formar dulce harmonía.
Ella, viéndole, dijo: “¿Tal ansina?
¿Antes tantas recuestas y alcahuetas,
y agora no hacer? Ya me admira”.
Él respondió con voz mansa y mohína:
“Debe de ser de casta de escopetas,
pues cuanto más caliente menos tira”.
Anónimo (español). En: Pierre Alzieu, Robert Jammes, Yvan Lissorgues, recopiladores: Poesía erótica del Siglo de Oro. Editorial Grijalbo, Barcelona, 1984.