~Yannis Ritsos
Al levantarse de prisa para abrir la puerta
dejó caer la cesta de hilos.
Los carretes se esparcieron bajo la mesa y las sillas,
por los rincones más inverosímiles —un hilo rojo casi naranja—,
sobre el vidrio de la lámpara —otro violeta—,
al fondo del espejo —pero ese hilo dorado,
nunca había tenido un hilo dorado, ¿de dónde salía?—.
Se arrodilló para tratar de recogerlos uno por uno,
de poner un poco de orden antes de abrir.
No hubo tiempo. Tocaban de nuevo.
Se quedó quieta —impotente— con los brazos caídos.
Cuando acertó a abrir la puerta, no había nadie.
¿Es eso entonces la Poesía? ¿Es precisamente así la Poesía?
Yannis Ritsos (griego; 1909-1990). Versión de Emilio Adolfo Westphalen. En: Los poemas de la poesía. Carlos López, compilador. Editorial Praxis, México, 2012.
Hermoso poema, creo que en eso consiste la belleza en retratar las cosas simples de la vida y los detalles a veces imperceptibles..