~Anónimo
Carlos Cuarto y su caballo
se han sabido sus lecciones
y se van al Paseo Nuevo
a pasar sus vacaciones.
Más de veintiocho años hace
que está en la Universidad
Carlos Cuarto y en verdad
que nada ha aprendido ni hace,
es probable que lo atrase
aun el más rústico payo;
lo destierran como un rayo
maestros que lo enseñaron,
porque nada aprovecharon
Carlos Cuarto y su caballo.
Una mudanza extremada
le han buscado sus errores,
¡qué va de estar con doctores
a ir a ser guarda-calzada!
Por eso lleva su espada
y apretados los calzones;
va a perseguir los ladrones,
pero no usará bonete;
ni el caballo ni el jinete
se han sabido sus lecciones.
No ha aprendido el silabario
en los días que allí ha tenido,
pero ni leer de corrido
siquiera el abecedario;
por modorro y temerario
ambos han caido en el sebo,
pues sin mandarles relevo
se van a su comisión;
llevan precipitación
y se van al Paseo Nuevo.
Va, en fin, por su voluntad
al campo a echar un paseado,
pues tanto año de encerrado
le habrá enfadado en verdad.
Está con su libertad
alegre, por mil razones;
cesaron sus aflicciones,
pues se salió del Museo
y se va para el Paseo
a pasar las vacaciones.
Anónimo (siglo XIX). En: Vicente T. Mendoza, Glosas y décimas de México. FCE, México; 1ª. edición, 1957; 1ª. reimpresión, 1979.