~Francisco de Aldana
Tan dulcemente profiere
un “no quiero” mi señora,
y el mismo así me enamora,
que otro “no quiero” no quiere
mi alma en cualquiera hora.
Por cierto extraño accidente,
que queriéndoos más que a mí
palabra que hiera así
sonase tan dulcemente
desde el punto que la oí.
Debe ser que en vuestra boca
néctar hay y ambrosía pura,
pues que convierte en dulzura,
como abeja lo que toca
y le quita su amargura.
O como es cosa notoria
que por ser tan noble y fuerte,
el fuego a metal, de suerte
cualquiera, purga su escoria
y en su mismo ser convierte.
Pues cuando siento deciros
“no quiero” todo en oído
querría volver, y el sentido
avivar por más oíros,
por tener gozo cumplido.
Ved qué graciosa manera
que, en esta firmeza, muero
de querer vuestro “no quiero”,
¡y de mí dirá quienquiera
que bien quiero y bien desquiero!
Francisco de Aldana (español; 1537-1578). En: Poesías castellanas completas. Edición de José Lara Garrido. Ediciones Cátedra, Madrid, 1985.