~José Piedad Bejarano
Soy cazador desconfiado
que usa carburo en linterna,
en el amor no he fallado
pues con técnica moderna
le tiro al cuerpo al venado
y a la venada a las piernas.
*
[En una ocasión le preguntaron al versador Bejarano (apodado el Vale) que cuál era en verdad su tierra natal, ya que había dudas entre varias. Compuso:]
Mi signo en verso te digo
con la mayor sencillez:
que en Alvarado he nacido,
en Popoyeca me crié,
y ahora en Tlacotalpan vivo
para lo que mande usted.
En el callejón del puente
para el rumbo de Alvarado
voy a hacerle a usted un presente,
vive su amigo estimado,
el mismo que nunca miente
y jamás se ha despintado.
*
[Alguna vez lo presentaron con el poeta Salvador Díaz Mirón; el Vale compuso:]
Mis versos no tienen tasa
ni tampoco entonación;
esto por pobre me pasa;
si tuviera ilustración,
sería un Antonio Plaza
o un Salvador Díaz Mirón.
No soy poeta instruido:
me falta confinatura;
una o no he conocido,
y para entrar en figura
le hace falta a mi sentido
solamente la lectura.
*
[Díaz Mirón le pidió entonces un verso con una consonante en indio; el Vale compuso:]
Alguien por decir rindió
se equivocó y dijo rindio;
no sé si es error o no,
pero es consonante de indio,
como usted me lo pidió.
*
[Ya estando muy grave, el Vale hizo sus últimos versos:]
La muerte me hace conquistas
de diferentes maneras;
yo no la pierdo de vista:
me dicen que es traicionera,
me trae en una lista
donde hay muchas calaveras.
La muerte a fuerza me llama
y yo no la puedo ver;
va y se me arrima a la cama
y le dice a mi mujer:
alístalo, que mañana
temprano vengo por él.
La muerte a fuerza me llama,
me quiere quitar la vida;
va y se me arrima a la cama
y le dice a mi querida:
alístalo, que mañana
tempranito es la salida.
José Piedad “El Vale” Bejarano (mexicano; n. década de 1860-m. al parecer en 1919). En: Ricardo Pérez Montfort, Tlacotalpan, la Virgen de la Candelaria y los sones. FCE, 1992.