~Miriam Moscona
Llamaron esta mañana
para ofrecerme
un servicio
funerario
¿No sabe usted
que soy inmortal
como dijo Mark Twain
casi al morir
vistiendo su traje
doctor
honoris causa
en lino blanco?
Un poco antes
del retiro
dio un paseo
meciendo los ojos
por los enormes
ventanales de su casa
en Connecticut
Afuera
notó la presencia
de un pájaro con plumas
color café
con leche:
un pájaro cualquiera
No era mensajero
ni loro africano
era solamente un pájaro
sucio
mojado por
la lluvia
que Mark Twain
vio caer tras los enormes
ventanales de su casa
en Connecticut
Al recostarse
le pidió
a su ama
de llaves
una infusión de ajenjo
que sorbió mojando sus bigotes
blancos
Bebió
y en un desliz habló dormido
Todo eso le conté
al agente funerario
que llamó esta mañana
para ofrecerme
una caja
donde guardar
una mortalidad tan pasajera
como la lluvia
que caía en Connecticut
la tarde que murió
Mark Twain
El agente quedó perplejo
ante la historia
de Samuel Langhorne Clemens
verdadero nombre
de quien volvió a su casa
en Redding Connecticut
antes de morir
el 21 de abril de 1910
No quise agregar más:
es mejor
tener la boca
cerrada
y parecer estúpido
que
abrirla
y disipar la duda
como dijo Mark Twain
mucho antes de morir
una tarde lluviosa
recostado
frente a los enormes ventanales
de su casa
en Connecticut
Miriam Moscona (mexicana; 1955). En: Antología. La poesía del siglo XX en México. Edición de Marco Antonio Campos. Editorial Visor, Madrid, 2009.

Señora Moscona.- vayan para usted mis mejores saludos. Excelente Six Feet Under.