~Juan Gustavo Cobo Borda
La visité en la clínica
donde su cuello de garza
era un delta de blancura
sobre el blanco absoluto de las sábanas.
Ese blanco que de súbito viró
hacia el azul de la vena
que su cuello había hecho evidente
volteando la cabeza.
Quise dibujarla, con un solo trazo,
incluyendo ese ojo ligeramente desviado
y, sin embargo, para mí perfecto.
Había edificado su hogar
con cariño a raudales
y necesidad de que la mimen y la consientan.
Único trauma:
la imposibilidad de tener ese hijo
que tanto ansiaba.
Luego de la operación
—quiste en el ovario—
alcancé a oír,
bajo el seco sabor de la anestesia,
el imperceptible aleteo de su alma
diciéndome adiós
entre suegras, maridos y madres
que se ciernen sobre ella
y con su amor la ensombrecen.
Juan Gustavo Cobo Borda (colombiano; 1948). En: Todos los poetas son santos. FCE, México, 1987.
Excelente selección la que nos comparte día con día; tuve el gusto de conocerlo hace aproximadamente ocho años a traves de un «libro del rincón» en una secundaria que se titula Poesía popolar mexicana. Sublime