~Ricardo Castillo
Provengo de una familia
en la cual todos tenemos los pies grandes.
Mis pies miden treinta centímetros
y los de mi hermano el mayor treinta y dos.
Toda mi familia mide un kilómetro.
Mi abuelo tenía mirada de vaca.
Es más, de haber sido vaca mi abuelo,
la leche conservaría su antiguo precio.
Así de noble y sencillo era mi abuelo.
En mi familia
todos tomamos las cosas con calma:
“Papá y mamá ya murieron”
“Mis calcetines están rotos”
“Me he tragado una mosca”
“Todo está más caro”
“Ya nos vamos a morir”
Creo que sería bueno ser menos educados
y armar un grandioso escándalo.
Ricardo Castillo (1954). En: El pobrecito señor X. CEFOL, Guadalajara, 1976.