Paso días sin verme en ningún espejo

       ~Gloria Gervitz

Paso días sin verme en ningún espejo
Comencé a comprar el periódico aún antes de saber español
Mi padre comerciaba con frutas secas
                 ¿Y a quién le importan estos recuerdos?

Ella apretando contra su pecho las flores
Ella muchacha con flores en el pelo
Y los vestidos plisados y la boca muy roja sonriendo
Ahora sólo un retrato guardado en una caja de habanos

Ella con el sol de mediodía
Flores blancas
Y los dos niños agarrados a su falda caminando por el Parque México

Ella que no sabía decir Kadish
Despidiéndose en una estación de tren que después fue bombardeada
Despidiéndose de padres y hermanos a quienes nunca más volvería a ver

Ella que lloraba en las mañanas
Mientras los niños en la escuela y el marido en la tienda
Bajo llave en el baño con el agua corriendo para no sentir las lágrimas

Gloria Gervitz (mexicana; 1943). En: Migraciones. FCE, 1991. [Kadish: (de la raíz hebrea que significa sagrado). Es la oración para difuntos. La mayor parte está escrita en arameo. En otra nota dice la autora sobre el libro en el que viene este poema: “Intenté dar voz a los recuerdos olvidados, voz a esas mujeres que emigraron de Rusia y de Europa Central (entre ellas mi abuela paterna), a un país del que sólo sabían que estaba en América. Estas voces se funden con la más antigua, la de mi abuela poblana: quizá por eso en mi poesía aparecen sueños soñados en español, en yiddish y en ruso. Porque la memoria traiciona, no puedo callar estas voces. Pero quizá también estos poemas son una manera de romper la distancia que me separa de mí misma. Hannah Arendt escribió: ‘Afortunado es aquel que perdió su casa, porque así todavía puede seguir soñándola’”.]

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Publicado en: Poemas