~Albert Samain
Versión de Pedro Salinas
Myrtilo y Palemona, los niños preferidos
por los pastores, juegan en los prados floridos
y ante sus correrías y ante sus arrebatos
huye toda la fila solemne de los patos.
Como gana Myrtilo el laurel en el juego,
a Palemona estrecha en sus brazos de fuego.
Pero tiembla al sentir tras la tela escondidas
palpitar unas cálidas formas desconocidas.
Y como un dulce fruto entre sus dedos rudos
brotan bellos y núbiles los dos senos desnudos.
Cesa el juego; su pecho un gran misterio siente
y acaricia, acaricia los senos dulcemente.
Albert Samain (francés; 1858-1900). En: Pedro Salinas, Poesías completas. Prólogo de Jorge Guillén. Seix Barral, Barcelona, 1981.