Mi padre, agonizante

       ~Alastair Reid

Al final del suculento verano,
la casa está manchada de verde.
Me estiro en busca de la mano

de mi padre, la antigüedad de sus uñas.
A intervalos, aunque endeble
aparece y prevalece una dulzura.

La tan aromática noche
parece llegarle a la garganta.
Es como si tosiera la noche.

En los demás cuartos de la casa,
los muebles, enmudecidos.
La edad se le ha encajado en la cara.

El tembloroso mentón voy acunándole
y lo afeito, sintiendo que el hueso
la piel de cera va estirándole.

Nos hemos vuelto manos más que nada
y voces para tu entender.
Está toda al pendiente la casa.

No estoy listo, siento,
para estar sin tu frágil y desperdiciado cuerpo,
los diversos caminos de tu pensamiento,

tu vida, sus venas trastabillantes.
Tarde a tarde, me resisto
a dejarte a solas con tu muerte.

Tampoco me habré de demorar
en la interminable, acumulativa pregunta
que, siendo tu hijo, habré de formular.

Pero una noche cualquiera,
pronto, para ti la oscuridad
no será día que amaneciera,

y entonces comenzaré contigo
la conversación vacilante
que sigue y sigue y sigue.

Alastair Reid (escocés; 1926-2014. Versión de Pura López Colomé). En: Tedi López Mills, compiladora: Traslaciones. Poetas traductores 1939-1959. FCE, México, 2011.

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Publicado en: Poemas