~Guillaume Apollinaire
Qué hermosos son esos cohetes que iluminan la noche
Trepan hasta su propia cima y se inclinan para mirar
Semejan damas que bailan y sus miradas son ojos brazos corazones
He reconocido tu sonrisa y tu vivacidad
Es también la cotidiana apoteosis de todas mis Berenices cuyas [cabelleras se han convertido en cometas
Esa doradas danzarinas pertenecen a todos los tiempos y a todas las [razas
Dan bruscamente a luz a niños que no tienen tiempo de morir
Qué hermosos son todos esos cohetes
Pero sería mpas hermoso si hubiera más aún
Si hubiera millones que tuvieran un sentido completo y relativo [como las letras de un libro
Sin embargo eso es tan hermoso como si la vida surgiera de los [agonizantes
Pero sería mucho más hermoso si hubiera más aún
Sin embargo los miro como una belleza que se ofrece y se esfuma en [seguida
Me parece asistir a un gran festín iluminado a giorno
Es un banquete que la tierra se ofrece a ella misma
Tiene hambre y abre anchas bocas pálidas
La tierra tiene hambre y he aquí su festín de Baltasar caníbal
Quién hubiera dicho que se pudiese ser hasta tal punto antropófago
Y que fuera preciso tanto fuego para asar el cuerpo humano
Por eso el aire tiene un ligero sabor a chamusquina que a fe mía no [es desagradable
Pero el festín sería más hermoso aún si en él el cielo comiera en [compañía de la tierra
El cielo sólo traga almas
Lo que es una manera de no alimentarse
Y se contenta con hacer juegos malabares con fuegos multicolores
Pero yo me he deslizado en la dulzura de esta guerra con toda mi [compañía a lo largo de las trincheras
Algunos gritos de llama anuncian sin cesar mi presencia
He cavado el lecho donde circulo ramificándome en mil arroyuelos [que van por todas partes
Estoy en la trinchera de la línea de fuego y sin embargo me hallo en [todas partes o mejor dicho empiezo a estar en todas partes
Soy yo quien empieza esta cosa de los siglos venideros
Y realizarla será más largo que la fábula de Ícaro volando
Lego al futuro la historia de Guillaume Apollinaire
Que se fue a la guerra y supo estar en todas partes
En las felices ciudades de la retaguardia
En el resto del mundo
En los que mueren pataleando en las alambradas
En las mujeres en los cañones en los caballos
En el cenit en el nadir en los cuatro puntos cardinales
Y en el único ardor de esta vela de armas
Y eso sería sin duda mucho más hermoso
Si yo pudiera suponer que todas estas cosas mediante las cuales yo [estoy en todas partes
Pudieran también ocuparme
Pero en este sentido nada se ha hecho
Porque si yo en esta hora estoy en todas partes sólo yo
Guillaume Apollinaire (francés, nacido en Roma de madre polaca; 1880-1918). En: Poesía de Apollinaire. Versiones de Agustí Bartra. Editorial Joaquín Mortiz, México, 1967; 1ª. reimpresión, 1984.
