Los relojes de los muertos

       ~Charles Simic

Una noche fui a hacerle compañía al reloj.
Pasada la medianoche hacía un tic tac muy fuerte
Como si estuviese asustado.
Es como silbar cuando uno pasa por un panteón,
Expliqué.
Le dije que lo entendía, de todas maneras.

Una vez hubo relojes como ese
En todas las cocinas de Norteamérica.
Ahora las ventanas de las fábricas que los producían están rotas.
Los viejos del turno nocturno bogan en la barca de Caronte.
El día que te detengas, le dije al reloj,
Los engranes que guardan de repuesto
Habrán rodado
A lugares donde será muy difícil encontrarlos.
Pensando en ello olvidé darle cuerda.
Despertamos en la oscuridad.
Qué callada está la ciudad, dije.
Como los relojes de los muertos, repuso mi esposa.

Oh, abuelo en la pared,
Escucho las nevadas de tu infancia
Comenzar a caer.

Charles Simic (nacido en Belgrado, 1938; emigró a Estados Unidos en 1954). En: Una boda en el infierno. Traducción y prólogo de Rafael Vargas. Breve Fondo Editorial, México, 1996.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Poemas