Los poetas-gallinas y los poemas-huevos

       ~Anónimo

Uno tras otro huevo calentaba
cierta gallina clueca noche y día,
esperando sacar muy buena cría,
pero el huevo a la pobre se engüeraba.

Cacareando una amiga la exhortaba
que abandonar el nido convenía,
que el calor natural se le extinguía
y lleve el diablo al pollo que sacaba.

Aplica el cuento, Momo, y advertido
no calientes conceptos, engañado
de tener buenos partos en tu nido:

Pues aunque más y más ha cloqueado,
el calor de la Musa se ha extinguido
y lleve el diablo al pollo que ha sacado.

 

Anónimo (mexicano; 1808). En: Guía de forasteros. Estanquillo literario, I. Editora responsable: Margo Glantz. INBA/SEP, México, 1985.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Poemas