~Maria Luisa Spaziani
El viejo poeta cayó en éxtasis cuando vio desde lo alto del balcón, a ras del patio resolano, dos mariposas revolotear enamoradas. Una era blanca, la otra negra. Y ya estaba aduciendo consoladoras historias de Eros siempre victorioso contra nuestras mal fundadas elegiacas tristezas, y ya divagaba sobre las afinidades electivas, atracciones y pasiones que pulverizan las diferencias de color.
Un veinteañero discípulo suyo, filósofo de diez dioptrías, se guardó bien de advertirle que una mariposa blanca y quizá también enamorada, es verdad. Pero la otra no era más que su sombra en las piedras.
María Luisa Spaziani (italiana; 1924). Traducción de Ángel Crespo. En Hora de poesía. 91/92/93. Barcelona, 1994.
