~Liudmila Quincoses Clavelo
Las manos de mármol al hijo de mármol acarician.
Sobre un pedestal de mármol erigido,
trenzado el cabello,
impreso en la blancura de la piedra.
Desnuda bajo el manto que la cubre casi sonríe,
casi llora, y tengo la sensación de verla moverse
en la distancia, como si no existiera.
Las flores y las hojas van cayendo de los árboles pobres.
A la madre de piedra la han dejado sola.
Liudmila Quincoses Clavelo (cubana; 1975). En: Novísima poesía cubana. Antología (1980-1998). Selección y edición de Jorge Cabezas Miranda. Ediciones Colegio de España. Salamanca, 1999.