La revancha del grillo

       ~Anónimo

En vano le repito que los grillos son inofensivos. Ella se afana en perseguir a todos los que oye en mi jardín
       Esa tarde se había dormido al pie del cedro. Un grillo que estaba yo mirando fue a esconderse entre su cabellera desparramada. Luego cantó.
       Pequeño grillo, ¿les cuentas acaso ahora a tus hermanos que la cabellera de mi bienamada es más perfumada que la hierba bajo las tuberosas?

 

Anónimo (árabe). En: El jardín de las caricias. Versión castellana libre de Pedro Laínez Varela según la traducción francesa de Franz Toussaint. Introducción de Luis Antonio de Villena. Visor, Madrid, 1979.

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Publicado en: Poemas