~Nicasio Urbina
Las cigüeñas bailan en círculo,
con sus largos cuellos y sus alas impolutas,
las cigüeñas traen en sus picos prolongados
a los niños hermosos de la pareja amorosa.
¿Quiénes son las cigüeñas que a los poetas fascinan?
¿Quiénes son esos pájaros imponentes y hermosos?
La cigüeña primera debe haber sido magnífica,
para que Eva confiara a su cuidado Caín.
Nos han hecho creer que Caín era malo,
y que la cigüeña primera prefería a Abel.
La cigüeña es un bello pájaro inmenso,
son tan grandes sus alas, que apenas puede volar.
Son los mejores vástagos y los mejores padres,
y por eso confiamos que traigan nuestros hijos.
Cuando llegue a viejo quiero ser un cigüeño,
que mi hija me lleve en sus alas enormes,
que me cuide amorosa, que me ame y me quiera,
y que nunca me deje morir en la costa.
De Aristóteles supe que eras la tierna cigüeña,
leal y fiel como un talismán,
pero yo abandoné a mis padres, los dejé morir
de hambre en medio del desierto,
les negué el alimento, el techo, el suspiro.
Se pegaban a mí como salamandras
y yo los detestaba hasta el devenir.
Déjame volar solo, ¡ya! Carroña, viejo.
Quítate de mí. Te odio, te detesto.
La cigüeña y el cigüeño andan buscando su abrigo,
llevan a tuto a sus padres,
vuelan y vuelan hasta la isla final.
Ahí deja a la madre. No entierra sus huesos.
El aire y el mar serán su alimento.
Qué bellas cigüeñas que traen los niños,
traen los beibis rosados y bellos,
que un tigre dariano devora sediento
y todos nosotros con horror admiramos.
Hay una cigüeña mítica que anida en Granada.
Jamás la hemos visto. Nunca
ha aparecido, pero tantos
bebitos nos ha regalado, ahí está
Robertito, qué bello muchacho,
gordo y orondo como un asalto silente.
Ojalá algún día podamos saber,
¿quién es nuestro padre, adónde habita?
Si fuera cigüeña no habría pregunta.
Cincinnati, enero 2013
Nicasio Urbina (nicaragüense; nacido en Buenos Aires, 1958). En: Poesía reunida. 1984-2014. Ediciones La Cuadrilla de la Langosta, México, 2014.