~Abu Ahmad ben Hayyun
Era tan blanca, que la juzgarías una perla que se fundía, o estaba a punto de fundirse, con sólo nombrarla.
Pero tenía las dos mejillas—blancas como el alcanfor—puntuadas de almizcle. ¡Encerraba toda la beldad y aun algo más!
Una vez que sus lunares se hubieron metido en mi corazón yan hondo como yo me sé, le dije:
“¿Es que toda esa blancura representa todos tus favores, y esos puntos negros algunos de tus desdenes?”
me contestó: “Mi padre es escribano de los reyes, y, cuando me he acercado a él para demostrarle mi amor filial,
“temió que descubriese el secreto de lo que escribía, y sacudió la pluma, rociándome el rostro de tinta.”
Abu Ahmad ben Hayyun (sevillano, vivió en tiempos de Yusuf ben Abd al-Mumin; siglo XII). En: Emilio García Gómez, Poemas arábigoandaluces. Espasa Calpe, Madrid, 1940; 5ª. ed. 1971.