~Anónimo
Suplicamos al ratero,
amante del mal vivir,
no se le vaya a ocurrir
clavarse este monedero.
Fíjense bien, el dinero
es de níquel y de cobre,
y no sacará de pobre
a ningún ratero malo;
toda la caja es de palo:
¡le rogamos no maniobre!
*
Pasaron las noches,
pasaron los días,
pasaron los coches,
pasaron tranvías.
*
El sol sale de día,
la luna sale de noche,
cuatro ruedas tiene un coche:
¡cuánta melancolía!
*
Un ciego estaba escribiendo
lo que el mudo le decía;
el sordo lo estaba oyendo
para cantarlo otro día.
*
La manzana se pasea
de la sala al comedor:
“No me maten con cuchillo,
mátenme con tenedor”.
*
Las pelotas, las pelotas,
las pelotas de carey
son igual en la Indochina,
el Japón y el Japagüey.
*
Un diablo cayó al infierno,
y otro diablo lo sacó,
y dijeron los diablitos:
“¿Cómo diablos se cayó”?
*
En el cerrito
de los otates
brincan y saltan
los cacahuates.
Anónimo (mexicano). En: Cancionero folclórico de México. Coplas varias y varias canciones. Margit Frenk, et. al., El Colegio de México, 1ª. edición, 1982.
Era un país del derroche
o que así lo parecía,
pues bien que era de noche
y sin embargo llovía.
Los versos de Octavio Paz
en tal lengua se han escrito
que me pregunto, contrito,
si es azteca o inca, Paz.
Jesús, con muy buen sentido,
caminó sobre la mar:
¿qué milagro hubiera sido
echarse en tierra a nadar?
Nos lo contó Lichtenberg.
Que un ciego le preguntó
a un cojo: «¿Cómo anda usté?»,
y el cojo le contestó
al ciego: «Como usted ve».
Desde mi punto de vista,
y además de otras razones,
la cristiana y la islamista
son dos falsas religiones…
pues no hay Dios que las resista.
Y feliz fin de semana.
Olvidé añadir que todas esas letras menos la primera pueden encontrarse en mi libro «Los mejores fandangos de la lengua castellana» (Madrid, Ave del Paraíso 2000)