~Carol Muske-Duskes
Eres una puta. Eres una puta vieja.
Todos te odian. Dios te odia.
Y Él ya está muy harto de todas las mujeres
Pero, déjame decirte, sobre todo de ti.
Te gusta pensar que puedes pensar más rápido
Que el resto de nosotros—¡Já! Nosotros manejamos
El coche en que eres un muñeco de prueba. ¿Por qué, pues,
Desafías a nuestro Comité Ejecutivo
Que nunca te cederá la palabra? Si un cerdo
Saliera volando de un árbol y se elevara hasta
Volverse un dirigible, de seguro escribirías un poema
Al respecto, ignorando el Bien Mayor,
Los hechos duros de la gravedad. Mereces
Que te sobaje el Bien Mayor—los cerdos no
Vuelan; aún así tu arrogancia es la de un dirigible
Que hace rato olvidó su sitio en esta tierra.
Una gran arrogancia sin amarras desde su launchpad
En libre flotación, allá arriba con sarnosos gansos canadienses,
Allá arriba con los satélites espías y la ruptura
De la capa de ozono causada, te lo digo de paso, por tu aliento,
Porque has nacido para arruinarlo todo, hackeadora
En la inspiración del ego humano normal.
No eres la Reina Tut, cariñito, ni siquiera
Una cantinera campesina, eres una aristócrata
De la Basura, tierra minada de falsos diamantes,
Corona de espinas, ¡cónclave de murciélagos-chirridos!
Te digo esto como un viejo amigo, alguien
Que te ofrece buen consejo, y por tu bien:
O cambias ya o Tomaremos Medidas—
Si me entiendes, y claro que me entiendes—
Y ahora oigamos uno de tus poemas de mierda: oigamos
Cómo desmientes esta verdad a toda costa.
Carol Muske-Duskes (estadunidense; 1945). En: Nexos, diciembre 2013. [Apareció originalmente en The Best American Poetry 2012. Ahí escribe su autora Muske-Dukes: “Soy (y siempre he sido) una mujer franca. He adquirido así muchos amigos y también cantidad de enemigos. Alguno entre los del último grupo no hace mucho comenzó a enviarme anónimamente emails de ‘odio’. Si alguna vez has recibido un ‘hate mail’, sabrás que causa bastante miedo, sobre todo si el desconocido que lo envía conoce ‘hechos’ de tu vida y tiene al parecer alguna familiaridad con tu vida día-a-día y con tus parientes y amigos. Los emails que recibí eran amenazantes, pero en su mayoría resultaban meras vociferaciones de una persona rara, no-muy-inteligente, y muy rabiosa a la que yo no le caía nada bien. (Mi webmaster y otros otros intentaron rastrear los emails, pero el autor había desaparecido en el ciberespacio…)
“En cierto momento me di cuenta de que este correo tenía algo de divertido. La capacidad para releer los emails y reírme de ellos me dio la idea de escribir una parodia: escribirme un mail de odio a mí misma. Por supuesto, la estrafalaria perspectiva de los insultos y las observaciones chifladas de mi poema son orginales, son mías; pero el ‘espíritu’ del corresponsal trastornado inspiró mi ‘voz’ en el poema”.]
Excelente, sencillamente fantástico, es puntual y es directo, tanto, que verdaderamente se entiende como dirigido a uno mismo, es imposible al menos para mi hacerme a un lado. Guau¡!!, que reflexivo. Muchas G racias.