Al compañero sol
~Carlos Gutiérrez Cruz
Sol, pintor, colorista portentoso,
para mí ya perdiste tu pincel soberano.
Ya no puedo mirarte con mi lente curioso,
porque desde que vi frente a frente lo humano,
se me cayó de la mano.
Ahora solamente serás mi compañero
porque siempre proclamas la perfecta igualdad,
y porque como el hombre, eres también obrero,
y trabajas a diario como jornalero
y amas a la humanidad.
Carlos Gutiérrez Cruz (1897-1930). En: Obra poética revolucionaria. Editorial Domés, México, 1980. [El mejor y más elogiado poema de Gutiérrez Cruz no vino de su mala musa revolucionaria; es, por el contrario, un haikú, “El alacrán”: “Sale de su rincón/en medio de un paréntesis/y una interrogación”.]
Del pasado remoto (fragmento)
~Salvador Novo
La literatura de la revolución,
la poesía revolucionaria
alrededor de tres o cuatro anécdotas de Villa
y el florecimiento de los maussers,
las rúbricas del lazo, la soldadera,
las cartucheras y las mazorcas,
la hoz y el Sol, hermano pintor proletario…
Le dicen los poetas proletarios:
CAMPESINO,
toma la hoz y traza tu destino.
(Se lo dicen en la ciudad, o por radio
y él no puede escucharlos.)
Los pintores lo graban en los muros de las oficinas
abrazando al obrero,
viendo salir el Sol de las Reivindicaciones,
cargado de flores o de paja
o descendiendo a las minas negras.
(Él no ha visto esos muros, y en su choza
cuelga un viejo almanaque de los productos Báyer
o el retrato de Miss Arizona en traje de baño
que cortó de un rotograbado dominical.)
Salvador Novo (1904-1974), “Poemas proletarios” (1934). En: Poesía. FCE, México (1961; 1ª. reimpresión, 1977).
Es usted un maestro. Gracias