~Gregorio Silvestre
¡Qué lejos está un necio de entenderse!
¡Qué cerca un majadero de enojarse!
¡Qué pesado es un torpe en atajarse
Y qué liviano un simple de correrse!
El uno, es imposible conocerse;
El otro no hay querer desengañarse,
Y así no puede el necio adelgazarse,
Que todo es para más entorpecerse.
Al fin se han de tratar con presupuesto,
Que son en defender su desatino
Más zafios y más tiesos que un villano.
Mas si el más sabio de ellos es un cesto,
Y no hay poder metellos en camino,
Dejarlos por quien son es lo más sano.
Gregorio Silvestre (nacido en Lisboa; 1530-1569). En: Baltasar Gracián, Agudeza y arte de ingenio. Edición de Evaristo Correa Calderón. Clásicos Castalia, Madrid, 1980.