En el Jardín del Emperador*

       ~Charles Tomlinson

                                                           Comenzó
  Con Monsieur de la Borde en una peluca blanca.
Su objeto era hacer este jardín en el sur
  Realizado en miniatura con el mismo
Despliegue gozoso, musical que hay en Versalles
  O (bien) el Luxemburgo. Pero, mexicana en el fondo,
Aunque empezó con esta intención clara,
  La tierra urgente lo desvió; la situación
—Una ladera dando al barranco—, la flora
  De la exuberancia tropical. Los albañiles hicieron
Lo posible con muros, quintas y cascadas
  Para apegarse a la intención, pero su huella pesa tanto
En cada lago y cada fuente que uno se ve obligado
  A decir sólo una cosa: Esto no es francés. Esto cuelga
Despeñadamente sobre una honda quebrada
  Cuando debió de estar en lo llano. Los mangos,
Los zapotes y el laurel de la India, todo
  Desbordó las proporciones del lugar,
Se entrelazó y le puso techo al cielo
  Con un pabellón sombrío y opaco:
No son, como debieron, rasgos decorativos
  Del jardín: son el jardín mismo; en él, los árboles
Impiden ver el bosque. Aquí patos y gansos
(sigue estrofa)
  Llevan una existencia digna y solitaria,
Sobre aguas bajo la sombra impermeable,
  Rodeados por ramajes de rosas y jazmines
Y fuentes que no han sonado durante un siglo.
  El hispanizado José de la Borda
Había muerto hacía tiempo cuando llegó el Emperador.
  El país ya se le iba de las manos
Y en cada pueblo él plantaba kioskos y jardines
  Y ahí se arraigaron. Mientras la oposición
Aumentaba y el ejército huía, él soñaba
  Con extender su imperio incluso entonces,
Y los árboles asintieron dando su acuerdo distraído
  Sobre los bordes del Jardín de la Borda.
Una maraña de cafetales reemplazó los lechos de flores
  Donde el Emperador y su Emperatriz vagaban
En compañía de las aguas, las hojas y la piedra,
  Mientras los muros de apoyo legaron su simetría
Al suelo volcánico, mudable; en silencio, la albañilería
  Fue soltando sus despojos en el abismo.

 

*El jardín en Cuernavaca fue un retiro favorito del Emperador Maximiliano (1823-67). Impuesto y luego abandonado por Napoleón III, Maximiliano fue fusilado por la oposición republicana.

Charles Tomlinson (inglés; 1927). En: La Galería del Zorro. Ediciones El Tucán de Virginia, México, 1996. [Traducción de LMA.]

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Publicado en: Poemas