~Eugenio de Signoribus
Con un gesto furtivo, antes de acostarse y de apagar la
luz, la abuela se sacaba el ojo de cristal y lo colocaba
en la transparencia del vaso en la mesilla. Desde
las persianas se filtraba un hilo de luna polvorienta que el ojo
imantaba toda sobre sí.
En un rincón de la cama, el niño impresionado se fijaba
en aquel encuentro misterioso incapaz de apartarse de él
hasta el sueño…
y en el sueño agitado sentía que aquel ojo se clavaba entre
los suyos, como un faro incandescente.
En aquel tiempo, él vio toda la tierra que imaginaba e
incluso más.
Eugenio de Signoribus (italiano; 1947). En: Antología poética 1989-2005. Traducción de Emilio Coco. UAM/Fósforo, 2008.