~Blanca Luz Pulido
Hay en la sala
un piano abandonado.
Nadie sabe los años transcurridos
desde que sus últimas notas
se escucharon.
En las mañanas se diría que el piano
resuena lentamente
con la sombra de los pájaros
llamándose de un árbol a otro
en la selva del jardín,
cercano y libre.
Llega la tarde puntual y caen las horas
sobre el piano que no es negro ni blanco
y no es piano ya sino otra vez un árbol
que de noche atraviesa el muro
y regresa junto a los almendros y los flamboyanes,
tendiendo ramas
que serán visitadas por los pájaros del sueño.
Ellos
cantarán las notas
que recuerda el piano,
viajero en la sala húmeda
de esta casa que es un barco
navegando en la alta mar
de algún lugar
del trópico.
Blanca Luz Pulido (mexicana; 1956). En: La tentación del mar. La Cabra Ediciones/UAM. México, 2012.
Me parecio un poema interesante, con una buena mezcla de imaginacion, buena propuesta con un toque de suavidad, sutil.
Me recordó a «Mi piano azul» de Else Lasker-Schüler.
Si alguna vez tuviera un primer encuentro con una mujer y le dijera que sólo pretendo «un toque de suavidad sutil», ¿Qué respuesta obtendría?