El leño (fragmento)

       ~Henry Vaughan

Un tiempo florecías y muchas primaveras,
mañanas claras, lluvias y rocíos pasaron
sobre ti; muchas alas y alegres corazones,
ya muertos, en tus vivos ramajes reposaron.

Y aún vuelan y cantan unas nidadas nuevas;
jóvenes arboledas crecen, y contra el cielo
siempre viejo y paciente, disparan los retoños
de sus ramajes verdes; mientras en tus raíces
medran las bajas matas de violetas.

Pero tú te consumes, inerte, oscuro y frío
bajo el triste y pesado imperio de la muerte,
sin un sueño siquiera de luz o un pensamiento
de verdor, de follaje o de corteza.

Y aún, como si un odio o discordia profunda,
nutrida con tu savia, entre los altos vientos
y tú, estuviese viva, sientes la tempestad
antes que llegue y sabes si se acerca.

Porque, aunque en tu quietud descansas y el aliento
voraz de la tormenta ya no turba
tu reposo, ese extraño rencor señala sólo,
más allá de la muerte, al enemigo
que cuando vivo destrozó tu paz.

 

Henry Vaughan (inglés; 1622-1695). En: Poetas ingleses metafísicos del S. XVII. Selección, versión y prólogo de Blanca y Maurice Molho. Barral Editores, Barcelona, 1970.

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Publicado en: Poemas