~Augusto dos Anjos
Rápido iba el cajón, y, en él metidos,
cenizas, cráneos y cartílagos,
oriundos, como los sueños de los salvajes,
de abominables abstracciones abstrusas.
En el cajón iban, quizá, las musas,
quizá mi padre. Hoffmánnicos rostros
llenaban mi encéfalo de imágenes,
las más contradictorias y confusas.
La energía monística del mundo,
a la medianoche, penetraba honda
en mi fenomenal cerebro lleno.
Era tarde. Hacía mucho frío.
Sólo en la calle el cajón sombrío
iba continuando su paseo.
Agusto dos Anjos (1887-1970). En: Antología general de la literatura brasileña. Compilación y traducción de Bella Jozef. FCE, México, 1995.