Domingo de Ramos

       ~Eduardo Chirinos

Hoy viernes he salido de casa
Compré lo necesario / alquilé un traje / para estar
lejos del individuo de los días anteriores
Cómo explicarte
                            Si José fue a llevarte flores
al hospital donde reposas
                                        con tu cabeza cana
que ya no acaricio o que me acariciabas
siendo yo un pequeño animal entre tus brazos
Hoy viernes los periódicos anuncian catástrofes
pero la mía es aún el doble
                                            doble como una moneda
que tiene el mismo peso
                                            las caras distintas
el mismo dolor vacío
                                            que nunca sentí
Estoy seguro de que en el hospital
                                            no me anuncian nada nuevo
ni nada viejo
                           nada de lo que hoy
padezco ni siquiera grabado en el electrocardiograma
que tranquilamente puede ser una hermosa carta
que nunca escribiste
                                                   ni la radiografía puede
captar lo hueco que es esta angustia
                                                               de la espera
Como los posibles litros de dextroza
                                                               que purificarán
tu cuerpo y vuelva tu voz              como dos arroyos que se juntan
desde la cocina hasta la calle donde yo jugaba un partido de fulbito.
Hoy viernes pude irme tranquilamente a visitarte
y seguramente no te hallaré no encontraré
rastro alguno que me conduzca a tu lecho
como cuando de pequeño corría a tu cuarto
espantado por el terror que me causaban tus cuentos de la medianoche
Ya no te hallaré con tus manos blancas
tratando de dibujar algún pájaro
que imitabas en tu canto
como los cantos en quechua que acompañabas con tu
mágica guitarra / violín o arpa que desconocían
mis oídos y mi lengua
                                        Madre
Hoy viernes espero verte en mi eterno sueño
te veo a través de la ventana
venir apacible alta y moza como el canto de las aves
en medio de la aurora
                                       que se destiñe detrás de la puerta.

 

Eduardo Chirinos (peruano; 1960-2016). En: El bosque de los huesos. Antología de la nueva poesía peruana, 1963-1993. Selección y prólogo de Miguel Ángel Zapata y José Antonio Mazzotti. Ediciones El Tucán de Virginia. México, 1995.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Poemas