Del pretendiente tornero llamado Maximino

       ~Anónimo

Un Maximino de Umenos,
Por ir de menos a más,
Quiso, ni poco menos,
Poseer en mí lo más.
       Fingióme ser, cuando menos,
Mendoza, Guzmán y aún más,
Mas todo fue por demás,
Porque era un pelón y aún menos.
       Yo le dije no haya más,
Señor mínimo de menos,
Que ni tengo amor de más,
Ni tengo seso de menos.
       Y no me torne aquí más,
Señor tornero; a lo menos,
Visite mi casa menos
Si quiere no tener más.
       Dijo Umenos: A lo menos,
No me quitarás jamás
Que te quiera mucho más,
Cuanto me quisieres menos.
       Si así procedes de hoy más,
Tal es lo más cual lo menos,
Ruégote vamos a menos,
No me envides más y más.
       Ni mates, ni mueran más,
Que Dios nos hizo de menos,
Y aun es poco más o menos
Lo que va de más a más.
       Y si es extremo tu más,
Y es otro extremo mi menos,
Estima menos tu más,
Porque valga más mi menos.
       Que aunque yo te viera en menos,
Y me viera a mí en lo más,
En mi más tuviera menos,
Porque entraras tú en lo más.
       Sube un poco más mi menos,
Baja un poco más tu más,
Y con eso desde hoy más
Umenos no será menos.
       Porque siendo tú algo menos,
Y yo también algo más,
Creceré yo tanto más
Cuanto tú fueres de menos.
       Aquesto me dijo Umenos,
Y trescientas cosas más,
Y aunque nunca me amó menos,
Nunca yo le quise más.

 

Anónimo (español; siglo XVII). En: La pícara Justina. Editorial Sopena, Barcelona, 1959.

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Publicado en: Poemas