~Anónimo
De la punta de aquella montaña
se devisa mi tierra,
donde tengo un cariño tres-piedras
que me tiene mareado;
por las tardes, a diario me espera
y como de casarme con ella
le digo me espere sea diputado.
Para entonces le merco sus naguas
de colita de zorra,
como la usan las rotas modernas
que entraron a la moda;
y le compro su fortinga
para que parezca gringa;
chula se ha de ver mi chata
que una vez fue gata
de mi buen patrón.
Me dedico a matar endeviduos
toditas las mañanas;
por la noche me llevo al Colón
a la tiple más de moda;
y si tiene más hermanas,
les pongo su palacete,
cerca de las verdes ramas
pa’ que en las mañanas
se puedan bañar.
Cuando salga elegido a la fuerza
votado por el pueblo,
y presuma de mucho botón
en mi largo chaquetón;
con mi par de pistolas y el fuero,
dejaré mi chaqueta de cuero,
mis vacas, mis bueyes, lo que más quiero.
No se pongan de pesca los que oigan
este chulo corrido,
ni se pongan el saco los que se
creyeron ofendidos;
yo no pinto a ningún diputado;
aunque todos me miren de lado
no quiero también
salir lastimado.
Me despido con todo cariño
para mis cuatezones,
que dejaron su suave chamarra
para usar pantalones;
y que tienen sus amores
en pueblitos muy lejanos,
lindos como flores,
que llorando esperan
a los dueños de su amor.
Anónimo (mexicano). En: memoria del bloguero del disco Marihuana de Óscar Chávez. Polydor, México, ¿1972?