De las jaibas

       ~Víctor Manuel Cárdenas

I
Puedo ver sobre la playa a los niños que juegan y cantan canciones
que también nosotros cantamos en la infancia;
puedo ver sus ojos con lágrimas buscando los ojos de mamá
tras los vuelcos de una ola inesperada;
puedo ver a sus padres gritar que “no vayan tan allá”, que “vengan a ponerse
otro poco de crema” o que “se enfría la comida”.
Todo lo puedo ver y cuando no alcanzo, le pido a una jaiba
que me suba en una tenaza.

II
Las jaibas corren por la playa sin lastimar la arena.

Las jaibas siempre corren como perseguidas porque el aire recuerdan
los días de tormenta.

Las jaibas no dejan que el tiempo pase por su cascarón porque así están satisfechas.

Las jaibas nunca se deciden por el agua o la tierra y monótonas
hace siglos se ufanan de hacer nidos en las tumbas: Cavan y desovan.
Cavan y desovan.

Las jaibas son tercas en su involución
y fechan sus cartas
                               antes de nuestra era.

III
(Actualidad de Jorge Manrique)

Cuando muere un grano de arena
no falta una tenaza que lo lleve al mar.

Víctor Manuel Cárdenas (mexicano; 1952-2017). En: Susana González Aktories: Poesía joven de México. Antología. Arandura Editorial, Asunción, Paraguay, 1995.

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Publicado en: Poemas