~Anónimo
Una, en buena cuenta, no hace cuento:
dos veces, ya podrá decirse una,
mas una sola dígole ninguna.
De gentileza tres es argumento.
De cuatro, valentía es el intento,
de cinco, su blasón es la coluna,
y si hay quien llegue a seis con su fortuna,
bellaquería es, y atrevimiento.
Deben tener las cosas su medida:
con mucha miel se estragan los guisados;
lo dulce, cuando es poco, es agradable.
Remítase a la cuenta la corrida,
antes que los caballos mal usados
algún torzón padezcan incurable.
Anónimo (español). En: Pierre Alzieu, Robert Jammes, Yvan Lissorgues, recopiladores: Poesía erótica del Siglo de Oro. Editorial Grijalbo, Barcelona, 1984.