Cinco veces vi a la Sombra

       ~Gunnar Ekelöf

Cinco veces vi a la Sombra
y la saludé al pasar
pero a la sexta apareció de repente ante mí
cerrándome el camino en una estrecha callejuela de la ciudad baja
Y comenzó a insultarme
en el más grosero lenguaje—
Finalmente me preguntó:
—¿Por qué me has rechazado?
¿Por qué no te has acostado con tu Sombra?
¿Te soy tan repugnante?
Yo contesté:
—¿Cómo puede acostarse uno con su Sombra?
Es costumbre que camine a dos pasos detrás de uno
hasta la tarde—
Ella se sonrió burlonamente ciñéndose al rostro su chal negro.
—¿Y después de la puesta del sol?
—Entonces el caminante tiene dos sombras:
una la del farol que acaba de dejar tras de sí
y otra la del farol al que se acerca;
ambas cambian su puesto sin cesar—
Ella se sonrió burlonamente apoyando su mano en el muro vecino:
—¿Entonces yo no soy tu Sombra?
Yo dije queriendo seguir mi camino:
–No sé de quién eres la sombra.
Entonces levantó la mano y me mostró
la negra huella de su mano
a la luz de la luna en el muro blanco.
Repitió:
—¿Entonces yo no soy tu Sombra?
Contesté:
—Ya veo quién eres.
Entonces tú eres quien viene a mí
Y no yo a ti.
—Amor mío, dijo burlonamente
¿En tu casa? ¿En la mía?
Contesté:
—En la tuya.

 

Gunnar Ekelöf (sueco; 1907-1968). En: Diwan. Una trilogía. Traducción de Francisco J. Uriz. Alianza Editorial, Madrid, 1982.

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Publicado en: Poemas