En la partida de Zaragoza

Poemas

En la partida de Zaragoza

Mi garganta está seca de tanto grito y grito, / La lengua al paladar, ay, se me adhiere. / Mi corazón vacila de tanto sufrimiento. / Tan honda es mi tristeza que no deja / Dormir cerrados ojos.




Poemas

Despedida

No fue como tu grande y suave cortesía. / Tú, que estás libre de reproches, / ¿nunca, mi amor, te arrepentiste / de cómo, aquel crepúsculo de julio, / te marchaste