El primer hombre fui, que, por Dios hecho, / le semejé, de todo cifra hermosa;
Poemas
El mar estaba quieto
Se ha sosegado el mar y duerme / por la luz del sol, transparente.
El parque Central
La Habana tiene un parque de mezquino arbolado / donde el sol implacable se ensaña, rencoroso, / sobre el mortal que, en busca de frescura y reposo, / suspira por la sombra de un rincón apartado.