~Salvador Rueda
Al doctor Vera, mi célebre dentista
El gabinete heroico donde operas,
de víboras de acero rodeado,
me parece la jaula en que encerrado
estás con lobos, tigres y panteras.
Pero tú vuelves sabias a las fieras
que, al verte como un ser privilegiado,
aprenden de tu genio idealizado
a crear dentaduras lisonjeras.
De hueso, para humildes proletarios;
de marfil, para regios millonarios;
de oro, para quien sueñe poseerlas.
Y para labios de mujer traviesos,
en dos engarces de divinos besos
montar dos hilos de divinas perlas.
Salvador Rueda (español; 1857-1933). En: Pedro J. de la Peña, El feísmo modernista (Antología). Hiperión, Madrid, 1989.