Cándida es ella, cándido el vestido

       ~Angelo Poliziano

       Traducción y variación de Jorge Guillén

I
El autor menciona en su texto a Simonetta Cattaneo Vespucci (1453-1476), amada por Giuliano de Medici. Poliziano la retrató en esta octava de “Le Stanze”:

Candida e’ ella, e candida la vesta.
Ma pur di rose e’fior dipinta e d’erba:
Lo inanellato crin dell’aurea testa
Scende in la fronte umilmente superba.
Ridegli attorno tutta la foresta,
E quanto può sue cure disacerba,
Nell’atto regalmente e mansueta;
E pur col ciglio le tempeste acqueta.

II
TRADUCCIÓN

Cándida es ella, cándido el vestido
Con  pintura de rosas y de hierbas.
Y desciende el cabello rubio en bucles
Hasta la frente humilde con soberbia.
Ríele en torno y su aflicción alivia
—En lo posible—toda aquella selva.
Erguido el porte regiamente manso,
Con las pestañas la tormenta aquieta.

III
VARIACIÓN

Cándida es ella, cándido el vestido
Ornado por color de rosa y hierba.
Cabello alumbra, rubio a luz unido,
La humilde frente de soberbia sierva.
Sonríe en torno un mundo verdecido,
Y atenúa dolor que se reserva.
Con un aire de reina mansa avanza.
Tempestad, si la mira, ya es bonanza.

 

Angelo Poliziano (italiano; 1454-1494). En: Jorge Guillén, Final. Edición, introducción y notas de Antonio Piedra. Editorial Castalia, Madrid, 1987.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Poemas