~Ramón Xirau
A Andrés Sánchez Robayna
Descansas en la luz, te dice el ángel
secretamente el sueño de tu sueño.
Eres la calma bella de los pocos años,
tan pocos. En esta cama suave
tienes los ojos cerrados, en el cojín
hacia la mar medio arco y leve,
roja roja la cama. Al lado el perro
grisáceo despierta, tan pequeño. Al fondo
góticas —¿ya renacentistas?—, las ventanas,
descansas en la luz nos dice Carpaccio.
(Nos cantan las leyendas, fe y buen creer:
es el siglo cuarto, Diocleciano quemaba libros,
Marco Aurelio meditaba vacío, mataba el Libro,
¿os conocía ya ursulinas y ya muertas,
muchachas de clara voz, venidas de Inglaterra?
Todo silencio, calma, once mil vírgenes
del Norte, ¿qué hacéis aquí en Venecia?)
Esta muchacha duerme, tranquila, mira adentro
hacia el sueño que nos habla —el ángel sabe
que el mar está lleno de puertos cuyo nombre es María.
¿Duermes o acaso estás muerta clara luz?
El sueño. ¿Sueñas tú a este ángel?
Sueña el sueño de tu sueño,
ah paz sencilla, muchacha, ahora que duermes.
Ramón Xirau (Barcelona, enero 20 de 1924 – Ciudad de México, julio 27 de 2017). Traducción de Rafael-José Díaz. En
Naturalezas Vivas / Natures Vives. Ediciones El Tucán de Virginia, México, 1997.
