~Francisco Manuel de Melo
Aquella fuente, Anarda, que aquel día
de avarienta culpaste, aquella fuente
que siempre al sol negando su corriente,
nunca a sus rayos sus cristales fía.
En medio hoy de la noche, vi que abría
las entrañas del mármol eminente,
breve extraño cristal que dulcemente,
ni bien perlas, ni lágrimas vertía.
Modesta en fin, la linfa desatada
los aplausos desprecia de la aurora
al silencio y la sombra encomendada.
Oh no le culpes su caudal ahora,
que por querer llorar enamorada
calla los días y las noches llora.
Francisco Manuel de Melo (español; 1608-1666). En: Antología de la poesía culterana. Introducción y selección de Angel Pariente. Ediciones Júcar, Madrid, 1980.