Al quitarme los guantes

takuboku

       ~Takuboku

Al quitarme los guantes
se paró la mano.
Vagos recuerdos
cruzaron fugaces
por mi alma volando.
____

¿Cuándo fue, cuándo,
que empecé a engañar
al sentimiento?
Cuando empecé a dejarme
bigote, quizás.
____

Apoyé la nuca
al borde del baño
una mañana,
y respirando hondo
me quedé pensando.
___

Me alegré una mañana,
como era verano,
cuando quemó
el agua oxigenada
al diente picado.

_____

Las manos fijamente
me estaba mirando
mientras pensaba:
ella, al besar,
tiene buena mano.
____

Que mi soledad
es porque mis ojos
nunca disfrutan
de los coloridos.
Compré un bouquet rojo.
___

Comprar un libro nuevo
y de noche leerlo:
ese placer
no sé cuánto hace
que no lo experimento.
___

Al volver de un viaje
de una semana,
sentí cariño
por la mancha roja,
de tinta, en mi ventana.
___

Cariño sentí
al papel secante
que me encontré
viejo y manchado,
entre mis borradores.
___

La nieve en mi mano
con su derretir
me penetraba
hasta el corazón,
harto de dormir.
____

La luz del poniente
daba en mi persiana,
y mi corazón,
poquito a poco,
oscuro quedaba.

_____

Me da escalofrío
de noche este olor
a medicina.
Ay, casa en que antes
médico vivió.
____

Cristal de ventana,
cristal empañado
con polvo y lluvia.
Me asaltan las penas
con sólo mirarlo.
___

Cada día, cada día,
por más de seis años
me lo ponía.
Como es sombrero viejo,
hoy lo he tirado.

 

Takuboku (“Árbol susurrante”. Seudónimo de Sin-ichi Isikawa; japonés; 1895-1912). En: Un puñado de arena. Traducción del japonés por Antonio Cabezas García. Ediciones Hiperión, Madrid, 1976.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Poemas

Un comentario en “Al quitarme los guantes

  1. Es realmente un deleite regresar a los lugares que guardan nuestras vivencias, es volver a vivir, no importa si la vivencia fue buena, o mala, o intrascendente; lo importante es que tenemos la oportunidad de volverla a vivir…

Comentarios cerrados