A UN SOLDADO DE QUIEN SE REFIERE QUE, MATÁNDOLE EN UN HECHO DE ARMAS, SE QUEDÓ UN RATO EN PIE DESPUÉS DE MUERTO
~Gabriel Bocángel
Tu obstinado cadáver nos advierte
que hay vida muerta, pero no vencida,
pues sólo en tu valor, sólo en tu vida
algo miró después de sí la muerte.
Fuerte es la Parca, pero tú más fuerte;
no se debió a su golpe tu caída;
tú contra ti la ayudas ya rendida,
que ¿quién pudiera sino tú, vencerte?
Tú dividiste el trance indivisible
de morir y postrarte tan altivo,
que en el daño común no hallas ejemplo.
¿Cuánto más que inmortal y que invencible
contemplaré que fuiste cuando vivo,
si el cadáver intrépido contemplo?
Gabriel Bocángel (y Unzueta; 1603-1658). En: Luis Rosales, Poesía española del siglo de oro. Biblioteca Básica Salvat 87, Navarra, España, 1972.
Los poemas para soldados te salió genial