A devorar a un valiente

       ~Anónimo brasileño

[Antes de la llegada de los portugueses, los indígenas de lo que hoy es Brasil, según varios testimonios, componían poemas. Sólo se conservan vestigios de ese arte primitivo: cuatro cuartetas, encontradas entre los documentos de los alemanes Spix y Martius a comienzos del siglo XIX; tres canciones en Couto de Magalhães, algunas más en Barbosa Rodrigues, y dos estrofas recogidas por Montaigne y traducidas al alemán por Goethe. Según Alfonso Reyes, “el anónimo caníbal del Brasil tiene así un título más ilustre en las letras que todos los poetas americanos”. Estrofas recogidas por Montaigne:]

Vengan todos a la fiesta
a devorar a un valiente:
la ley de la guerra es ésta.
También me he hartado yo de vuestra gente:
de vuestros padres y de sus hazañas,
el gusto encontraréis en mis entrañas.

Para, viborita, para:
quiero imitar tu primor
pintando un cinturón para
obsequiárselo a mi amor:
mira que así vendrás a ser presente
de lo que una serpiente hace a otra serpiente.

[Otras han sido puestas en rima moderna por Afrânio Peixoto y traducidas por Alfonso Reyes:]

No quiero mujer que tenga
piernas muy flacas y finas:
no sea que se me enrosquen
cual culebras asesinas.

No quiero mujer que tenga
pelo largo y muy cumplido,
que en yerbal de tiririca
me sentiría perdido.

 

En: Antología general de la literatura brasileña. Compilación y traducción de Bella Jozef. FCE, México, 1995.

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Publicado en: Poemas