~Baltasar del Alcázar
Suelta la venda, sucio y asqueroso;
Lava los ojos llenos de legañas;
Cubre las nalgas y el lugar opuesto,
Hijo de Venus.
Deja las alas, las doradas flechas,
Arco y aljaba, y el ardiente fuego,
Para que, en falta tuya, lo gobierne
Hombre de seso.
Cuando tu madre se sintiere desto,
Puedes decille que, como a muchacho
Loco, atrevido, vano, antojadizo,
No te queremos.
Y que, pues tiene, de quien ella sabe,
Mil Cupidillos, que nos dé de tantos
Uno que rija su amoroso imperio,
Menos infame.
Tú, miserable, viéndote sin honra,
Vuélvete a casa de tu bella madre,
Porque te vista; que andas deshonesto,
Pícaro hecho.
Ponlo por obra, porque no me hagas
Que ande el azote. Mas, si no me engaño,
Destos azotes, y aun de mí, te ríes,
Fiero tirano.
Baltasar del Alcázar (español; 1530-1606). En: Antología poética del Renacimiento hispánico. Edición preparada por Antonio Prieto. Editorial Origen, México, 1984.