15 agosto, 2017

Del Lunario de greguerías

       ~Ramón Gómez de la Serna

~La luna adora los acantilados.
~La luna está llena de objetos perdidos.
~La luna sueña que es la luna.
~Lo que le da más terror a la luna es el bostezo del cocodrilo.
~La luna es la pastilla de aspirina que de vez en cuando se toma el terráqueo para sus terribles dolores de cabeza, y si no aparece en el cielo de la mañana es que no pudo disolverla.
~La luna es la aspiración suprema de los ojos en blanco.
~La luna marca las venas de las carreteras.
~Luna: farmacia de turno en la soledad de los campos.
~La luna aumenta el tuétano de los huesos.
~Las estatuas son las espías de la luna.
~No vayas a la luna, porque tiene unos bancos de piedra tan duros que no es posible sentarse en ellos.
~El circo romano en las noches de luna es la dentadura del pasado.
~La luna, que es la albañila de la noche, consolida en la noche los torreones a medio acabar.
~Había tanta luna aquella noche que la ciudad se había convertido en pueblo.
~La luna almidona las camisas.
~Claro de luna: la luna en bandeja de plata.
~La luna lleva la contabilidad de los árboles, los ríos y las montañas.
~Si no hubiese luna, los ríos equivocarían su camino.
~La luna alimenta y platea a las sardinas.
~La luna parecía un resto de galleta María mordisqueada por Júpiter.
~La luna es la turista que ha visto desaparecer más ciudades y monumentos, pero todos los recuerda.
~La luna es un Banco de metáforas arruinado.

 

Ramón Gómez de la Serna (español; 1888-1963). En: Lunario de greguerías. Edición, prólogo y selección de Mario Hernández, Pretextos, Valencia, 1992). Gómez de la Serna definió: “Metáfora + Humor = Greguería”.

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