~José Javier Villarreal

Estamos expuestos a una infección,
a un accidente de trabajo,
a una caída.
El baño suele ser un lugar peligroso.
De noche vamos y venimos
del baño a la cama,
de la cama al baño;
abrimos y cerramos puertas,
encendemos y apagamos interruptores,
salimos del sueño,
entramos al sueño…
Cuando yo estudiaba la prepa,
aquí, en Monterrey,
mi abuela, allá en su casa de Tecate,
se levantó de su cama
para ir al baño;
en el baño había un tapete
con el cual tropezó o resbaló;
el caso es que se rompió la cadera
y ya no volvió a caminar,
ya no pudo levantarse de noche
y deambular por la casa.

Es cierto, estamos expuestos
a una infección,
a un accidente de trabajo,
a una caída;
con todo es una verdadera suerte
que podamos ir de la cama al baño,
cerrar y abrir puertas,
encender y apagar interruptores;
es una suerte que aún podamos desplazarnos por la casa
a sabiendas de que el riesgo siempre está ahí,
que quizá no podamos volver a conciliar el sueño
o que éste sea otro, tan contrario,
al que soñábamos antes de levantarnos de la cama.

José Javier Villarreal (mexicano; 1959). En: Campo Alaska. Editorial Almadía, México, 2012.

 

« | »