~Cristóbal de Castillejo

       Yo, mi señora, soñaba
esta noche que pasó
que, desnudo como estaba,
a vuestra merced me hallaba
sin camisa como yo;
y del placer que tenía,
soñaba que recibía
tanta turbación y miedo,
que estaba gran rato quedo
sin saber qué me haría.
       Soñaba que estando así
tan turbado, despertastes,
y volviéndoos contra mí*
dijistes: —“¿Quién anda ahí?
Mal hombre, ¿por dónde entrastes?”
Yo, por no dar ocasión
de mayor alteración,
muy pasito respondía:
—“No temáis, señora mía,
que pasos seguros son”.
       —“¡Andá con Dios! ¿Qué queréis?
¡Oh, qué dañosa venida!”
—“¿Señora, ¿no conocéis
al más vuestro, que traéis
muerto mil veces en vida?”
—“¿Quién sois vos?”—“Yo soy aquel
a quien, por seros más fiel,
sois vos menos pïadosa;
vencístesme de hermosa
y matáisme de crüel”.
       —“Bien me agrada la razón,
pero no el atrevimiento”.
—“Donde sobra la pasión,
no creáis que el corazón
puede tener sufrimiento”.
—“¡Gentil excusa, por Dios!
¿Si algunos os viese aquí a vos?”
—“No tengáis, señora, pena,
que la santa Magdalena
está en guarda por los dos”**.
       Esto diciendo, sentía
que a vos, señora, llegaba,
y claro me parecía
que el temor me defendía***
lo que el amor me mandaba;
mas, con miedo de perder
de gozar de tal mujer,
deseché los embarazos
y, tomándoos en mis brazos,
di comienzo a mi placer.
       Los ojos gozan de veros
y la boca de besaros;
yo descansaba en teneros;
vos pagastes, sin dineros,
la deuda de desearos…
Y en estos actos estando,
de tanta gloria gozando
cual nadie puede sentir,
desperté para morir,
porque vivo deseando.

 

* Contra mí significa simplemente “hacia mí”.
** Como quien dice: “Santa María Magdalena, que supo de estas cosas, sabrá protegernos”.
*** Me defendía es “me prohibía”, “me impedía”.

Cristóbal de Castillejo (español; 1490-1550). En: Antonio Alatorre, El sueño erótico en la poesía española de los siglos de oro. FCE, México, 2003.

 

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