~Álvaro Cunqueiro

Por el puente de Aviñón
tot le mond i é passo.
Oliveros de Lausana y Catalina de Siena
pasaron, y los Papas, y el Rey Renat.
Pero el puente de Aviñón sólo recuerda
a las muchachas que danzaron en él
cogidas de las manos y de los mediodías
perfumadas de lavanda
perfumadas de amor.
—Como debe ser, ya que un puente
es carnal como un humano,
y tiene recuerdos de juventud
en la vejez.

 

Álvaro Cunqueiro (gallego; 1911-1981). En: Antología poética. Edición bilingüe. Selección, prólogo y traducción de César Antonio Molina. Plaza & Janés, Barcelona, 1983.

 

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