~Anónimo

Suplicamos al ratero,
amante del mal vivir,
no se le vaya a ocurrir
clavarse este monedero.
Fíjense bien, el dinero
es de níquel y de cobre,
y no sacará de pobre
a ningún ratero malo;
toda la caja es de palo:
¡le rogamos no maniobre!

*
Pasaron las noches,
pasaron los días,
pasaron los coches,
pasaron tranvías.

*
El sol sale de día,
la luna sale de noche,
cuatro ruedas tiene un coche:
¡cuánta melancolía!

*
Un ciego estaba escribiendo
lo que el mudo le decía;
el sordo lo estaba oyendo
para cantarlo otro día.

*
La manzana se pasea
de la sala al comedor:
“No me maten con cuchillo,
mátenme con tenedor”.

*
Las pelotas, las pelotas,
las pelotas de carey
son igual en la Indochina,
el Japón y el Japagüey.

*
Un diablo cayó al infierno,
y otro diablo lo sacó,
y dijeron los diablitos:
“¿Cómo diablos se cayó”?

 

*
En el cerrito
de los otates
brincan y saltan
los cacahuates.

 

Anónimo (mexicano). En: Cancionero folclórico de México. Coplas varias y varias canciones. Margit Frenk, et. al., El Colegio de México, 1ª. edición, 1982.

 

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